¿Qué tienen las empresas con mejor reputación del mundo?

Cuando en 1905 Hans Wilsdorf fundó su compañía distribuidora de relojes, soñaba con diseñar un reloj de muñeca que fuera tan preciso como los de bolsillo, algo revolucionario en la época. En aquel momento, Wilsdorf no aspiraba a crear una marca de lujo. Tampoco sabía que sus innovaciones marcarían el desarrollo de la relojería en la primera mitad del siglo veinte. Ni mucho menos podía imaginar que, más de un siglo después, su compañía sería sinónimo de buena reputación. Seguramente el creador de Rolex hoy estaría sorprendido de haber sido nombrado por tercer año consecutivo “empresa con mejor reputación del mundo”1.

Ni Wilsdorf lo imaginaría, ni Ole Kirk Christiansen, padre del mítico juguete Lego, que ha conseguido la segunda posición como en años anteriores. Ni siquiera Larry Page o Sergey Brin, creadores del motor de búsqueda Google y tercera empresa más reputada según el ranking Global RepTrak® 100. Este estudio, que muestra qué factores y actuaciones empresariales impulsan la confianza de los consumidores, puede darnos algunas claves para mejorar nuestra reputación corporativa, que no es más que las percepciones y expectativas que nuestros grupos de interés (clientes, empleados, sociedad, etc.) tienen de nuestra organización.

¿Qué estrategias de comunicación han seguido las empresas con mejor reputación?

Rolex tenisRolex supo labrar desde sus inicios una reputación sólida comunicando fiabilidad y calidad de sus productos.
A lo largo de los años, consiguió consolidarse como marca “ganadora” gracias a lo que hoy llamamos “influencer marketing”, que no es más que contar con embajadores de marca que transmitan nuestros valores (en el caso de Rolex, precisión, constancia, esfuerzo, éxito…).

Lego no siempre fue la empresa que conocemos hoy, desde que naciera en 1932 como un pequeño taller de carpintero, hasta conseguir el segundo puesto a nivel mundial en términos de reputación. En 2003, llegó a tener graves problemas económicos al haber diversificado hacia otros productos que no tuvieron tanto éxito como el clásico “brick”. Lego¿Cómo consiguió Lego recuperarse? Reconectando con su principal audiencia, los niños, y descubriendo lo que estos verdaderamente querían: el “brick” original. Así, no solo volvieron a poner el foco en su producto estrella, sino que consiguieron convertirlo en un juguete de culto mediante un cambio de narrativa corporativa hacia un público adulto (Lego dejó de ser cosa de niños…). Además, hoy en día puede presumir de ser una organización donde se fomenta la transparencia y que contribuye a la sociedad y al medio ambiente a través de acciones de responsabilidad corporativa.

GoogleSi algo ha revolucionado Google en el mundo no-digital es la forma de entender los espacios de trabajo y la cultura de empresa. Parte del éxito de Google como “marca empleadora” ha sido conseguir que sus oficinas sean completamente reconocibles, como un factor más para la captación y retención del talento.
Esto no quiere decir que la cultura de Google sea válida para cualquier tipo de empresa, aunque sí ha puesto de manifiesto la importancia de poner a las personas en el centro, cuidar de nuestros equipos y conseguir que se conviertan en embajadores de nuestra marca. Lo que nuestros empleados transmiten de nosotros es mucho más creíble que lo que se comunica desde arriba, lo que ayuda a consolidar nuestra reputación.

¿Qué podemos aprender de las tres empresas más reputadas?

Aunque creamos que son gigantes a los que nada nos parecemos, quizás podríamos empezar a pensar en las empresas anteriores como ejemplos de organizaciones que se han hecho a sí mismas, pasando por momentos duros, pero también sabiendo identificar qué las hace fuertes y comunicándolo debidamente.

Como se desprende de los ejemplos anteriores, tener un propósito claro, transmitirlo a nuestros públicos clave a través de una narrativa corporativa y desarrollar prácticas responsables (con los empleados, con la sociedad en general a través de actividades de RSC, etc.) ayuda a consolidar los valores positivos de nuestra marca. Ello contribuirá a alcanzar mejores resultados, atraer inversores, ser atractivos para trabajar o incluso garantizar la sostenibilidad de nuestra empresa en el tiempo. Por eso, desde LBE creemos que es un ejercicio que todas las compañías, grandes o pequeñas, deberían hacer y les ayudamos en el proceso.


Global RepTrak® 100

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